Nació un agosto por la mañana,
parto natural, complicado, conflictivo. Un día que el calor se abría
en su apogeo y quizás los insectos hicieran acto de presencia en
busca de su comida a plena luz del día. La España de aquellos
tiempos: pan y pandereta.
Resuellos de verano, llanto de recién
nacido, palmada... Una ventana se abre...
¿ Será la soledad anunciada de su
vida la que entra en el cuarto ?.
Familia, un juguete roto, un agobio,
sudores y lágrimas. No nació con un pan bajo el brazo, sólo
palabras, patadas, rabietas. Se cree que no tenía por qué estar
allí.
Fue a la escuela. Tuvo pocos amigos.
Sólo un enemigo. Le partió el labio.
Amores platónicos. Le gustaba
alguna. No es cuestión de elegir al azar. A cada curso, más bonita,
más mayor, más cómplice.
Ya adulto, ya varón, a veces amado,
a veces despechado, rechazado, a veces aceptado, sin misión en la
vida. Amigos y amantes moldean su vida.
No hay familia.... Hay errores...
Craso error. No saben qué hacer.
Malas compañías. La droga y el alcohol. La cárcel. Idiota.
Enméndate. Es momento de correr hacia delante.., hacia atrás no que
tropezarás otra vez. Calma en la meta.
Escribe a la novia. Primer poema.
Segundo amor. Te quiero, y me es ridículo decírtelo así. Es mi
expresión. No hablo yo. Es el corazón quien manda.
Del corazón al lápiz, del lápiz al
alma, grafito en el papel.
¿ Conmueves su corazón ?
Desengaño de papel. Una viene y otra
se va. Qué va a parar. No para. Quiere calor humano, afecto,
una mano que le guíe por un camino sin
tantos tramos de venas espigadas. Un amor incólume, que no decaiga,
fenezca o se ahogue.
Un buen día se marchó. No supe más
de él. Quizás le haya ido bien esta vez, quizás no. A saber.
Pobre diablo.. Buena suerte, allá
donde estés.
